Fue todo una trampa. Él me citó para que su novia no lo celara. Ya me imagino esa conversación
“No podés estar celosa de ese desastre. Está toda cortada, pesa infinidades de kilos y está completamente loca”. Ella seguramente hizo caso omiso y habrá dicho “Hasta que no la conozca no voy a quedarme tranquila”.
¿Cómo pudo hacerme eso? ¿Estaba soñando? ¿Era acaso verdad? Estaba sentada a la mesa con él, el hombre por el que me quité la vida, y su nueva,
MI REEMPLAZO!Pedí disculpas y fui al baño, me temblaban las manos. Se me caían las lágrimas de odio, de pasión desenfrenada, de celos, de impotencia, de no poder creer lo que estaba pasando. No quería darles el gusto de que me vieran llorar. Busqué desesperada con mis manos temblorosas dentro de mi cartera ¡Maldición! No estaba. Seguí buscando: “Estoy segura de que tengo uno”. Lo encontré finalmente y solucionó todo mi dolor, el dolor del reemplazo.
Regresé, quedamos ella y yo solas en la mesa. Hablando como si fuéramos amigas o compañeras de algo. Me hablaba como si no estuviera ocupando mi lugar, besando al amor de mi vida, destruyendo mi alma y mi salud mental. Hablamos del cine, me dijo que querían ir a ver una película porque a él le gustaba, pero que a ella no tanto. ¿Qué podés saber de él que lo conoces poco? ¿Qué podés saber, pedazo de estúpida? Nadie sabe más de él que yo, pero sos mi reemplazo, y sos linda (JAJA) y vivís cerca. Yo no soy nadie y estoy sangrando demasiado.
Él nunca entendió lo que era para mí volver a verlo después de una interminable espera que incluyó intento de suicidio. Nunca lo entendió y esa noche menos que nunca. ¿Cómo pudo hacerme eso? ¿Cómo pudo llevarla? Habían caminado ya una cuadra y yo seguía sentada a la mesa, esperando que me cayera un helicóptero encima o me decapitara por casualidad un verdugo.
Me quedé más de quince minutos llorando en aquella mesa. A continuación me levanté, fui al baño, me sequé la sangre y las lágrimas, y caminé hacia donde creía que estaba mi casa. Pero estaba completamente perdida. Había olvidado dónde estaba, qué día era.