miércoles, noviembre 07, 2012

Vómito cósmico -mentiras dibujadas



Y vuelvo a revisar las hojas de aquel cuaderno ya gastado y amarillento que tanto polvo acumuló. Vuelvo para atrás, leo y releo lo escrito, lo huelo, lo siento, lo recreo una y otra vez en mi mente.
Y ahí queda.
Solo recreaciones, solo recuerdos, solo sentirte a través de escritos, de vivencias que mi cabeza no logra recordar por si solas -quién sabe por qué.

Escribir para no olvidar.
¿Por qué no me planteé desde antes nunca haber escrito? Probablemente los recuerdos que releo para no olvidar, se hubiesen esfumado como la brisa fría que recorre entre mis cabellos ya desteñidos.

Y no siento nada, logro retomar fuerzas a través de ellas, las releo, me enfoco en sentirlo, en que todo tenga más sentido. Pero sin sentido.
De nuevo, sin sentido.
Sin sentido a seguir con algo que no tiene arreglo, sin arreglo, incompatible, vencido, marchito, muerto. Irreversible.
¿Irreversible?
Claro que no.
Claro que no.
CLARO QUE NO.
QUE NO.
QUE NO.
NO.
No lo es.
Y releo las páginas de este cuaderno oxidado, maléfico, volcado de escritos que aparentan mentiras, ¡TODO MENTIRA! ¡TODAS MENTIRAS! Mentira este cuaderno, mentira los recuerdos, mentira, el sentimiento, mentira el verte, el no verte, mentira lo que sentí, mentira la proyección, mentira todo, mentira yo y por sobre todas las cosas: mentira vos.
Mentira mentira mentira.
Y que esa mentira pueda devolverme las ganas de que esto se vuelva irreversible.
Como una noche sin estrellas, cada vez está desapareciendo más, el negro va extendiéndose, las estrellas se apagan, yo me apago y vos te apagas (te apagaste hace rato).
Necesito encontrar el color entre tanta desolación. Necesito encontrarte. Encontrarme.
Necesito sentirte sin tener que recurrir a momentos, a fragmentos, a escrituras, a recuerdos.

De lo contrario, dejaré de escribir, impulsándome a vivir  de lo que presiento.

Mezcla de colores, lágrimas que no brotan, sonrisas dibujadas, ojos distantes, cielos monocromáticos, abrazos propios, inanición sentimental. Eso soy. Un cadáver incapaz de sentir cualquier clase de afecto. Eso soy.
Una fiel reproducción de tu piel.
Eso soy.
Nada.