miércoles, marzo 26, 2014
martes, marzo 18, 2014
Viviendo en una fantasía donde lo real y lo abstracto confunden constantemente. A penas hay consciencia, si esto es verdad o se está soñando. Atravesó toda línea de pérdida de la cordura. El estado mental es irreparable y da pena porque podría haber plantado árboles en vez de querer arrancar todas las raíces.
Ganas de convertirse en un desierto y que la falta de agua le queme la garganta. Eso sería más ameno que la quemazón cerebral que está padeciendo en este momento, la cual es alimentada con combustible, y todo se torna cada vez más macabro.
Gritos desgarradores, y llantos que empujan a romper con el esquema en el que la mente está atrapada en un cadáver maléfico. Porque si de eso se trata todo esto: un prisionero que necesita escapar del calabozo para pudrirse tranquilamente en el desierto.
Lamenta mucho las plegarias de seguir tachando días en el calendario, pero los días se tornan cada vez más oscuros y está entrando en un bosque frondoso y tenebroso.
Sus ojos climáticos, solamente están empañados y empeñados con perderse en el más allá.
A veces, debe ser lindo sentirse desconectado del cuerpo. Ojalá todo el mundo se diera cuenta de que el poder de la mente es tan fuerte que te ancla en este miserable lugar, donde solamente te rodeás de seres que se alimentan del egoísmo, de la inercia y de las carencias humanas.
Es tan triste este mundo, quiero recorrer la galaxia entera y perderme entre las estrellas, porque de eso se trata: siempre estuve hablando de mí, y sólo yo soy mi propia heroína.
sábado, marzo 15, 2014
Cuerdas vocales debilitadas y la mente está soñando con delinear el cuerpo con el frío, para finalmente poder formar parte del club al que quiere pertenecer. Todo se lastima, en el espejo se ve con lástima la cara, que cada vez se torna más oscura, a penas se puede distinguir el matiz de los ojos porque se apagaron hace un largo tiempo.
Mentiras, falsas respiraciones: pulmones se llenan de un aire viciado, la falta de un buen latido quedó demasiado extinta.
Se vuelve a observar en el espejo y solo se encuentra ahí: un cuerpo encallado, arrastrado por la marea, ojos cristalinos, nublados, tristes. No ve, y tampoco quiere ver a lo que pertenece. La piel expone un deterioro con cicatrices que solamente condenan más la causa.
Es ser ilusa creer que las cosas mágicamente cesarán, solamente cesarán en el momento menos esperado.
Y estoy esperando por ese golpe final.
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