viernes, octubre 29, 2010

Un ataque de censo

Sí. Me agarró un ataque de censo y por la idea errada de la vida decidí anotarme en el (sarcasmo: mode on) hermoso censo. Cabe destacar que mis problemas de insomnio me torturaron la vida, pues ese martes a la noche me dormí a las 4 de la mañana y tuve que despertarme a las 6 para ir a "trabajar". Llegué a un importantísimo colegio de la ciudad, una hermosura, me quedé enamorada, un parque espectacular, unas instalaciones perfectas, un lugar irreal en este país, vió. Me dieron 40 formularios que debía llenar antes de salir a tocar timbre por timbre, la letra que debía usar era una que no me sale, que no estoy acostumbrada a hacer por lo que estuve su tiempito. Llegué a mi lugar, me armé de coraje para tocar timbre, cae un compañero mío y me dice que esa casa era de él. Ni idiota la mina. No solo que estaba muy perdida con lo que tenía que hacer, sino que estaba pifiandole de casa y de manzana! empecé a caminar hacia mi zona, y sí. Llegué. Una amable señora me habló, me hizo pasar, y la censé. Todo genial. Todo okay. Seguí mi rumbo y pasó de todo. Me tocaron desde mansiones espectaculares, familias jóvenes, exitosas, esposas de médicos, etc., inmigrantes, una señora me quiso convidar licor a las 9 de la mañana, se murió el ex presidente de la nación (R.I.P), otra me mintió en la cara cuando podía comprobar todo con los ojos que Dios me dio, familiares normales, familias no tan normales, gente mala onda, gente divina, gente soltera, gente casada. En una manzana de aproximadamente 35 viviendas, aprendí de todo. Mundos totalmente distintos, gente totalmente diferente que nada más las separa una pared. Gente de toda clase si las hay.
Cabe destacar que empecé a censar a las 9 de la mañana y terminé a las 5 de la tarde, una vez terminado tenía que volver a mi sede, pero me perdí. Sí, soy tan idiota que no sabía como volver. Estaba perdida, estaba en el medio de la nada, no sabía como volver, hasta que me topé con uno que, técnicamente, estabamos en la misma sede y me orientó de como llegar. Llegué, y tuve que completar planillas de más. Estaba muerta, matada, me dolía desde el pelo hasta la punta delos pies ♪ (odio al groncho y grasa de Arjona), me quería ir a mi casa, había caminado como una perra all day long, había dormido poco, tenía hambre, me quería atar el pelo y no tenía con que, quería llegar y que me esperara mi mamá con algo calentito (porque encima a la mañana hacía un frío que pensé que se venía el fin del mundo) quería llegar y ponerme el pijama, estar un rato en la pc e irme a dormir a mi camita calentita. Pero no. La vida una vez más me cagó. Llego a mi casa y veo un auto estacionado, fuck. Entro: los suegros de mi hermana. Yo quería llegar y estar tranquila, tenía en la cabeza el carnavalito, una revolución interna y pasó lo peor, estos hombres hablan gritando, se ríen a los gritos ante cualquier pelotudez y se la pasan hablando de sexo, cosa que en los viejos me da mucho asco. Se quedaron a cenar, no me gustaba la cena. Se quedaban, se quedaban, yo me quería ir a dormir, pero mi mamá aún tenía que cocinarme. No se iban, no se iban. Tenía dolor de cabeza, quería un poco de paz, y no hacían más que gritar y ni siquiera me podía ir a la cama a ver tele porque estaba en toda la televisión cadena nacional por la muerte del ex presidente. Finalmente y gracias a Dios se fueron, y cené y me fui a dormir y dormí como una reina aunque me dolía todo. Ya quiero mi "sueldo" y sepanlo que fue la primera y última vez que hago un censo, por suerte son cada diez años. No se los recomiendo.

domingo, octubre 24, 2010

0 coherencia

Hoy no hay historia loca. Lo que sí vale destacar es que anoche salí (algún día lo contaré) y llegué borracha a casa, y lo peor es que mi viejo estaba amaneciendo y no se me ocurre otra idea que preparar el desayuno en frente de su nariz (que es muy grande y por eso la mía es grande y deforme) y lo peor de todo, es que él pone a calentar en el microondas su café con leche. Por querer hacerme la buena hija, cuando terminó de calentarse, lo saqué y lo llevé hasta la mesa. Si no se me cayó fue porque Dios, es muy bueno conmigo. Preparé el mío y lo tomé en mi cama por que si me quedaba un segundo más ahí me delataba. Excelente actriz. Entre mis sueños frustrados de ser locutora, también se encuentra actriz. Odio los domingos y más odio las pastas, y ésta es la combinación de la fecha: tener resaca, que sea domingo y almorzar ravioles! puaj!!
(Estuve intentando sacar fotos a las putas palomas del fondo de mi casa y no se dejaron, ojalá que las mate un gato (?) )
EDIT: Cero coherencia las pelotudeces que escribí, será que tal vez, aún estoy borracha.