domingo, septiembre 05, 2010
Fragilidad
Es difícil sentirse bien después de eso. A la hora de hacer la balanza no logro reconocer el bien del mal, lo que me hace bien de lo que hace mal. No sé que hacer, mi vida es una incógnita. Odio esta incertidumbre, esto que no sé que hacer. ¿QUÉ TENGO QUE HACER? sé lo que quiero, te quiero a vos. Definitivamente te quiero a vos, reirme con vos, enojarme con vos, así sea que nada más estes respirando a mi lado. Así sea que me odies silenciosamente, así mires a otras mujeres, así sea haciendo lo que mejor te sale: vivir para hacerme felíz. Quiero verte todo el día, quiero compartir mis últimos latidos con vos, siento que cada vez tengo un pie más adentro del otro lado que de acá. Siento que cada vez tenés un pie más adentro mío, y no sé si es tan bueno eso. No sé nada. En este florecimiento primaveral espero que sea la razón y mis ganas locas de tenerte las que ganen, de eso no tengo duda, te quiero acá conmigo y por tiempo indefinido. No me importa si tengo que firmar una fecha de vencimiento, tengo bien entendido que nada es para siempre, pero quiero tenerte. Quiero que tus ojos negros me miren a mí, quiero que tu boca me bese, quiero que tus brazos me rodeen, que me protejan, quiero que te quedés sin aliento por mí, quiero que sientas todo lo que yo siento por vos. Quiero tenerte, ¿es mucho lo que pido? me odio por ser tan pecadora, por ser tan ambiciosa, por no saber reconocer lo que me toca, esto no es para mí, no sos para mí, no te merezco, que pecadora inmunda y vomitiva que soy, tengo que retorcerme en mi propia tumba de una fucking vez. Chau mi amor.
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