martes, octubre 18, 2011

Noches Blancas - Fedor Dostoiewski

Me recuerda a una de esas muchachas endebles y enfermizas a las que a veces se mira con lástima, a veces con una especie de afecto compasivo, y a veces, sencillamente, no se fija uno en ellas, pero que de pronto, en un abrir y cerrar de ojos, sin que se sepa cómo, se convierten en beldades singulares y prodigiosas. Y uno, asombrado, cautivado, se pregunta sin más: ¿qué impulso ha hecho brillar con tal fuego esos ojos tristes y pensativos?, ¿qué ha hecho volver la sangre a esas mejillas pálidas y sumidas?, ¿qué ha regado de pasión los rasgos de ese tierno rostro?, ¿de qué palpita ese pecho?, ¿qué ha traído de súbito vida, vigor y belleza al rostro de la pobre muchacha?, ¿qué la ha hecho iluminarse con tal sonrisa, animarse con esa risa cegadora y chispeante? Mira uno en torno suyo buscando a alguien, sospechando algo. Pero pasa ese momento y quizás al día siguiente encuentra uno la misma mirada vaga y pensativa de antes, el mismo rostro pálido, la misma humildad y timidez en los movimientos; y más aún: remordimiento, rastros de cierta torva melancolía y aun irritación ante el momentáneo enardecimiento. Y le apena a uno que esa instantánea belleza se haya marchitado de manera tan rápida e irrevocable, que haya brillado tan engañosa e ineficazmente ante uno; le apena el que ni siquiera hubiese tiempo bastante para enamorarse de ella.

2 comentarios:

  1. ese libro es grandioso! y este fragmento resume a dostoievski mismo. En realidad me hizo pensar en tantas cosas acerca de su arte q prefiero no escribirlas para no aburrir(te). Ya algun dia quizas te inflinja algunas; y cuando convoque el bostezo en tu boca, sabré que ya fue suficiente. jaja.

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  2. Tus comentarios siempre son bien recibidos en este sitio. Somos gente que acepta la opinión del otro. ¡Así que, cuando gustes!

    Saludos atte. El staff de me comí a mis amigos.

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